

Hay modelos que forman parte de la historia del automóvil y otros que terminan convirtiéndose en parte de la cultura popular. El Citroën 2 CV pertenece claramente al segundo grupo. Ahora, Citroën recupera su espíritu para imaginar cómo podría ser un pequeño coche eléctrico pensado para las necesidades actuales.
Presentado en el Salón del Automóvil de París de 2026, el nuevo Citroën 2 CV Concept no pretende copiar al modelo original. Su objetivo es recuperar aquello que lo hizo especial: sencillez, practicidad, ligereza, accesibilidad y libertad de movimiento, trasladando esos valores a una nueva generación de vehículos eléctricos.
Con una longitud de 3,76 metros, el Citroën 2 CV Concept es incluso más corto que el modelo original. La decisión responde a una filosofía muy clara: recuperar las ventajas de los coches pequeños, especialmente su facilidad para moverse por ciudad, maniobrar y aparcar.
Es un planteamiento especialmente interesante para desplazamientos cotidianos en núcleos urbanos como Murcia, Cartagena, Alicante o Elche, donde un vehículo compacto puede resultar mucho más práctico en el día a día.
Citroën sitúa este futuro modelo entre el Ami y el C3, con la intención de crear una nueva propuesta de movilidad eléctrica accesible y fácil de utilizar.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es su apuesta por democratizar la movilidad eléctrica. El futuro modelo de producción estará fabricado en Europa y Citroën plantea un precio de salida cercano a los 15.000 euros.
La marca prevé incorporar este nuevo vehículo a su gama en 2028, siguiendo la filosofía adelantada por el concept mostrado en París.
Frente a una tendencia del mercado en la que los coches son cada vez más grandes, pesados y complejos, Citroën propone justamente lo contrario: reducir lo innecesario para ofrecer un eléctrico práctico, ligero y económicamente más accesible.
El 2 CV Concept tiene como objetivo mantenerse en torno a una tonelada de peso. Esta ligereza permite reducir las necesidades energéticas del vehículo y, por tanto, utilizar una batería de menor tamaño y coste.
Es una forma diferente de abordar la autonomía eléctrica. En lugar de instalar baterías cada vez mayores para alcanzar cifras récord, Citroën plantea optimizar el coche para los desplazamientos que realmente realiza gran parte de los usuarios.
Para trayectos habituales como Alicante-Elche, Murcia-Cartagena o los desplazamientos diarios por la Vega Baja, esta filosofía puede tener mucho sentido: menos peso, menor consumo y unos costes de utilización controlados.
Visualmente, el concept mantiene numerosas referencias al modelo original, aunque adaptadas a un lenguaje mucho más contemporáneo.
Los faros redondos separados de la carrocería, el parabrisas vertical, los guardabarros redondeados, el techo curvo y las llantas de acero reinterpretan algunos de los elementos más reconocibles del histórico 2 CV.
La carrocería adopta además el tono Infra Red, una combinación de naranja, amarillo y rojo que refuerza la personalidad alegre del vehículo.
Citroën demuestra así que un coche accesible no tiene por qué ser un vehículo sin personalidad.
La filosofía del 2 CV también se traslada al habitáculo. Citroën prescinde del salpicadero tradicional para crear un espacio más abierto, luminoso y funcional.
El interior incluye soluciones como asientos amplios con tecnología Citroën Advanced Comfort, una cesta de almacenamiento extraíble en lugar de una consola central tradicional y un asiento delantero desmontable.
La instrumentación se concentra en los elementos esenciales y se complementa con una pantalla táctil de 8 pulgadas, mientras que la tecnología busca integrarse sin dominar la experiencia de conducción.
Incluso el techo recupera uno de los grandes símbolos del 2 CV original: una solución de tela que aporta más luz y sensación de amplitud al habitáculo.
Uno de los conceptos más interesantes detrás del proyecto es que innovar no siempre significa añadir más funciones.
Citroën ha diseñado elementos pensando también en facilitar la fabricación y las reparaciones. Los parachoques, por ejemplo, están separados de la carrocería para poder sustituirse de forma independiente en caso de impacto.
El concept incorpora además una tecnología desarrollada junto a Michelin denominada Gemelo Digital Universal del Neumático, capaz de utilizar los datos disponibles en el vehículo para analizar aspectos como agarre, desgaste, presión o condiciones de circulación.
El resultado es una visión de la tecnología muy Citroën: utilizarla para hacer la vida más sencilla, no para hacer el coche más complicado.
Aunque las referencias al modelo original son evidentes, Citroën insiste en que el nuevo proyecto no nace de la nostalgia.
El 2 CV Concept busca recuperar la idea que convirtió al original en un éxito: ofrecer libertad de movimiento a través de un coche sencillo, práctico y accesible.
Esa filosofía encaja especialmente bien con el momento actual de la movilidad eléctrica, donde todavía existen clientes preocupados por el precio, la autonomía o la complejidad de las nuevas tecnologías.
El planteamiento de Citroën es precisamente reducir esas barreras.
Mientras esperamos conocer el modelo definitivo previsto para 2028, en los concesionarios Citroën Marcos Automoción de la Región de Murcia y la provincia de Alicante puedes descubrir la gama electrificada actual de la marca.
Nuestro equipo puede ayudarte a valorar qué tecnología encaja mejor con tus desplazamientos habituales, resolver dudas sobre autonomía y carga y encontrar una solución adaptada a tu día a día.
El Citroën 2 CV Concept demuestra que el futuro eléctrico también puede ser sencillo, accesible y divertido.